¿Qué hay detrás de los niños prodigio?

martes, 11 de agosto de 2026
Rocío Madueño
Rocío MadueñoDirectora en ©Yoglar, escuela de música
¿Qué hay detrás de los niños prodigio?

Hola ❤️🎹

 

Escuchar a un peque como éste de 3 o 4 años tocar el piano de manera extraordinaria nos causa total admiración aunque, ¿cómo es posible que algunos peques consigan estos resultados y otros después de años tocando ni tan siquiera se acerquen? ¿será que existen personas que son virtuosas? ¿cómo consiguen desarrollar esa habilidad? ¿es oro todo lo que reluce?

 

El primer punto que quiero aclarar es con el respaldo de la neurociencia: para poder llegar a ser una persona virtuosa tiene que tener, basándome en las palabras de la doctora en neurociencia María Jesús López Juez:

🧬 GENÉTICA: una gran capacidad musical innata

🌀 EPIGENÉTICA: un entorno rico musicalmente en el que desarrollar esa capacidad

⚙️ BINOMIO ESTRUCTURA-FUNCIÓN: que haya una perfecta relación entre la conducta musical de una persona y el circuito cerebral que la soporta. Es decir, que los estímulos que recibe del exterior, son procesados adecuadamente y dados una respuesta eficaz.

🪟 VENTANA DE OPORTUNIDAD: aprender a tocar el instrumento a la edad más apropiada ya que son periodos de tiempo donde el aprendizaje va a ser más relevante y significativo

 

La clave para mí (y donde hay polémica) está en la ventana de oportunidad ya que hay diferentes teorías sobre cuál es la mejor edad para comenzar a tocar un instrumento… y aquí voy al tomate… y por qué para mí es contraproducente que desde tan temprana edad empiecen a tocar un instrumento y menos aún de una manera tan profesional. Siempre estoy hablando en términos generales porque habrá excepciones donde sí pueda ser óptimo:

 

💪 Para poder tocar el piano, por poner un instrumento, necesitan tener muy desarrollada la psicomotricidad fina. Por si no sabéis a qué me refiero, la IA nos dice que “es la coordinación de músculos pequeños, huesos y nervios en las manos, muñecas y dedos para hacer movimientos exactos y minuciosos. Permite realizar tareas cotidianas como escribir, abotonar la ropa, dibujar o usar cubiertos y se termina de desarrollar a los 6 años”. Tocar el piano es una actividad mucho más compleja que atarse los cordones o coger un lápiz para pintar… por eso, el niño de 3-4 años no está preparado físicamente para tocar ningún instrumento ya que requiere de una habilidad que en raras ocasiones tiene adquiridas. Si lo hacemos, estamos forzando su maduración natural. Por eso, en Yoglar, empezamos al acercamiento del piano en 1º de EPO, es decir, con 6 años donde, la mayoría de las personas tienen la psicomotricidad fina básica desarrollada.

 

🧠 Del mismo modo entra en juego la comprensión de la música… independientemente si ese pequeño virtuoso se ha aprendido el Claro de Luna de Beethoven de memoria y oído o a través de la lectura de la partitura, su cerebro no está preparado aún para poder comprender lo que está tocando: primero porque el desarrollo del pensamiento abstracto (necesario para la lectura de partituras) según Piaget, ¡no sucede hasta los 12 años! Y si lo ha aprendido de oído/memoria… una persona con 3, 4 años, no tiene un vocabulario hablado rico para poder conceptualizar las relaciones internas de la música que le ayuden a comprender la estructura, forma, armonía de una pieza musical. Así que aprenderá canciones complejas pero, como un robot o un loro, sin saber realmente qué está tocando y lo que es peor aún… aprenderte algo que no comprendes requiere de más esfuerzo y sacrificio que, desde mi punto de vista, no es necesario en estas edades tempranas. En Yoglar, comenzamos con la interiorización de las partituras, a partir de 3º EPO, es decir, a partir de los 8 años, aunque es prematuro, lo hacemos desde una comprensión de los patrones musicales y una relación visual, no tanto como un código abstracto.

 

🎈La última objeción, y quizás para mí la más importante, para que un peque de 3, 4 años toque virtuosamente, ha tenido que dedicar mucho tiempo al estudio y práctica de la técnica del piano: escalas, estudios, etc. que requiere de una disciplina que no es propia de un niño o niña de 3, 4 años porque todavía están aprendiendo a estar en el mundo y a gestionar sus propias emociones. También tenemos que tener en cuenta que en la primera infancia (hasta los 6 años) lo que se debería priorizar es el juego, la exploración y el afecto de sus seres queridos y no pasar 5-6 horas al día delante de un instrumento repitiendo mil veces el mismo pasaje. En Yoglar, tenemos nuestro curso ¡Hágase la música!¡Hágase la música juntos! para que pueda desarrollar su musicalidad, adaptada a su maduración biológica.

 

Desde Yoglar, empezamos con las clases de educación musical con piano (otro concepto de clases de piano) a partir de 1º de primaria, es decir, desde los 6 años. Comenzando además de una manera muy sencilla e intuitiva para que, muy poco a poco, comprendan cómo trasladar su propia musicalidad al piano y que se convierta en una extensión de ellos mismos. El objetivo para nosotras es que como dice E. Gordon “toquen lo que canten y canten lo que toquen”, es decir, sólo tocarán aquello que son capaces de comprender. El proceso es mucho más lento aunque lo compensa por la creatividad, expresión y disfrute de nuestro alumnado. Os dejo un ejemplo de cómo comprender la música en el piano con nuestro enfoque:

 

 

Para terminar, lanzo una pregunta ¿de dónde pensáis que nace la necesidad del niño o niña a aprender tan temprana y complejamente un instrumento? ¿Pensáis que es por iniciativa propia o por complacer al padre o a la madre? Pienso que la mayor labor (y reto) de ser padre o madre, es observar cuándo tu peque está haciendo algo por hacerte feliz y por tanto, él va a sentir más tu amor o porque verdaderamente nace de su interés y motivación… Si os interesa este tema, decidme en comentarios.

 

Tened en cuenta que cualquier aprendizaje debe respetar la madurez, interés y tiempos del discente no sólo para que el conocimiento se adquiera verdaderamente sino para que aprender sea desde el disfrute y que se mantenga para toda su vida.