

Hola 💖🎹
Es habitual que relacionemos la figura de una persona músico con aquella que es capaz de leer partituras de manera fluida y con mucha concentración mientras toca un instrumento clásico como aquí. Cuando pregunto en mis primeras clases con familiares, ¿alguien de aquí es músico? Me dicen “sé tocar la guitarra pero no soy músico porque no sé leer partituras” o “canto en un coro desde los 20 años pero no me considero músico”… entonces, ¿es cierto que para ser un buen músico debes saber leer un pentagrama?
Antes de continuar quiero decir que no estoy demonizando la lecto-escritura musical sino quiero darla el valor REAL que tiene: profundización de la música, desarrollo de un mayor vocabulario musical, interpretar canciones muy complejas en grupo... Al darle tanta importancia a la partitura, se ha centrado por muchos años el aprendizaje musical únicamente en la lecto-escritura, y eso para mí es una limitación para nuestros peques ya que si no comprenden la música, leer partituras se convierte en tener las habilidades para descifrar un código no musical haciéndoles dependientes de él sin que puedan desarrollar su propio pensamiento musical. No tiene sentido (o no sirve de mucho) que un niño sepa dibujar una clave de sol o una niña de cuatro años sepa dónde se colocan los sonidos en el pentagrama y es ahí donde quiero desmontar este mito.
Ahora sí, como siempre, comencemos acotando el contexto y en este caso, definiendo la música. A mí me gusta mucho la que utiliza John Blacking en su libro ¿Hay música en el hombre?: “La música es el sonido humanamente organizado” que, resumiéndolo mucho, es la relación y el sentido que el ser humano establece entre los sonidos y los silencios y que dependerá de la cultura y el contexto en el que se encuentre.
Partiendo de las conclusiones de este musicólogo, cualquier persona que emita sonidos con un sentido y significado para su cultura sería músico. En esta definición no aparece la necesidad de saber leer partituras y es que tiene su lógica. Me explico, es como si dijéramos que una persona analfabeta no es capaz de expresarse en su lengua materna, no tiene ningún sentido. Es cierto, que una persona que sabe leer y escribir y que, además lee mucho y de manera fluida, seguro que tiene un vocabulario más extenso, se hace entender mucho mejor y probablemente posea un mayor pensamiento crítico pero, el saber leer y escribir no es sine qua non para hablar de manera fluida y comunicarte en tu lengua materna con otras personas que hablen tu mismo idioma, ¿por qué va a ser diferente con la música?
Por tanto, desde mi punto de vista, puedes dominar el lenguaje de la música y saber expresarte en ella sin necesidad de saber leer ni escribir música como lo hicieron Eric Clapton o Jimi Hendrix. La realidad de leer partituras representa a muchos músicos profesionales (en los cuáles me encuentro) pero no a la totalidad de los músicos ni tan siquiera, a la totalidad de los músicos profesionales. Quizás te puede interesar ampliar la información en mi blog la receta para ser músico.
Quiero recordar que la partitura es una representación de la música pero NO es la música en sí misma. Es un código abstracto que intenta representar los sonidos pero no es la música. Saber “traducir” una serie de símbolos y generar una respuesta en un instrumento no es musical, más bien está implicando otras capacidades no musicales como la matemática, la visual, la abstracta… ¡pero no la musical! Imaginaros que despropósito ha sido considerar que los músicos son músicos por dominar una destreza que no utiliza la capacidad musical… la lecto escritura musical ayuda a conceptualizar, a ordenar y a hacer más compleja la música.
Además, para rizar el rizo, desde la neurociencia, el oído humano, establece de manera automática una relación y significado entre sonidos contiguos, es decir, gracias a nuestra experiencia e inmersión en nuestra cultura, nuestro cerebro interpreta lo que estamos escuchando y lo da un significado sin ni tan siquiera tener conocimientos de música. Ejemplo: 12 variaciones Mozart del tema twingle twingle little star esta música es conocida por todo occidente y todo el mundo lo relaciona con el mundo infantil, con algo tierno, de cuna… y entonces, podríamos establecer que cualquiera que utiliza la música de manera intencionada sea produciéndola o escuchándola es músico. Esta actividad lo hacen de una manera excelente los DJ’s por ejemplo. Y también hay que tener en cuenta ¡a las personas que se dedican a la danza! Porque ellas expresan con su cuerpo la música que están escuchando haciendo visible lo invisible de los sonidos. Estas personas para mí también son músicos ¿y para ti?
¿Y cómo lo hacemos desde Yoglar?
La enseñanza de la lecto-escritura en Yoglar llega sólo después de que han desarrollado su propia musicalidad con su cuerpo y con su voz. Es la única manera de que la lectura de partituras se expansiva y aporte los beneficios que tiene (comprensión más profunda de la música, pensamiento crítico, tocar canciones más complejas...).
Espero que este blog te ayude a desmitificar el concepto de lo que es ser músico porque recuerda que… ¡TODAS LAS PERSONAS SOMOS MUSICALES!