Nuestra enseñanza

Yoglar es un proyecto educativo que introduce las pedagogías musicales más actuales y dispone de un equipo de profesionales con vocación por la enseñanza y amor hacia la música.

Yoglar, una palabra con mucho significado

El origen de este nombre tan particular ha sido tomado de una canción popular burgalesa recogida en un cancionero escrito a comienzos del siglo XX llamado “Cancionero de Olmeda”.

El término “YOGLAR” es un arcaísmo utilizado con el sentido de divertirse, jugar, tocar algún instrumento para producir alegría….

De ahí nuestra elección ya que define a la perfección los servicios que ofrecemos en:

  • Una formación musical
  • Diversión y juego en el aprendizaje
  • Conseguir a través de la música un nivel adecuado de bienestar, felicidad y alegría
  • El origen de la Escuela que es Burgos como el origen de la canción (o por lo menos la primera vez que fue registrada)

La música de dentro hacia afuera

Yoglar utiliza una metodología donde la música se interioriza verdaderamente. Eso se consigue cuando somos capaces de crear nuestros propios pensamientos musicales para comunicarnos con los demás (de dentro a afuera).

Nuestras clases son una “inmersión” musical para niños/as de 0-12 años donde transmitimos nuestra pasión por la música y hacemos que TODOS los niños/as disfruten mientras aprenden compartiendo la música y favoreciendo su desarrollo integral. Vivir la música para ser capaz de entenderla.

Nuestro método

Yoglar es la única escuela de música en Burgos con un proyecto educativo basado en la Music Learning Theory del pedagogo estadounidense Edwin Gordon así como en la metodología Musica in Culla que tiene sus raíces en algunos de los principios básicos de este mismo pedagogo.

En términos generales se basa en el modo que los niños interiorizan los elementos musicales convirtiéndose en los verdaderos protagonistas y teniendo un aprendizaje basado en su propia experiencia. Gordon descubrió en su investigación que las etapas que el niño tiene que superar son muy similares a las de la adquisición de la lengua materna. Por eso, el proceso que seguimos es el mismo: escuchar-imitar-improvisar-leer-escribir

Somos músicos y maestras

La biografía musical de aquel que enseña es parte insoslayable de los modos de enseñar, su relación vital con la música es una de las condiciones que se ponen en juego a la hora de transmitir el lenguaje. Así la formación del docente abona y propone una bella nutrición musical de los pequeños.

Por este motivo, todo nuestro profesorado tiene una formación específicamente musical, vocación por la enseñanza y un amor profundo hacia la música que se demuestra en la formación continua que todas realizamos para ser el mejor modelo que tengan los niños.

Conoce a las profesoras

Yoglar ofrece...

  • Grupos reducidos.
  • Educación respetuosa.
  • Una metodología activa reconocida internacionalmente basada en un extenso programa de investigación y trabajo empírico contrastado
  • Un proyecto educativo en constante evolución y crecimiento, estando a la última en metodología musical
  • Formación continua del profesorado
  • Una “inmersión” musical.
  • Sesiones dinámicas, lúdicas y didácticas.
  • Cursos adaptados a la madurez intelectual y a los centros de interés a cada edad.
  • Una Oferta Educativa desde los 3 meses de edad hasta los 12 años.
  • MUNDO YOGLAR: Son actividades o recursos fuera de los objetivos de las clases, que te dan la oportunidad de seguir enriqueciendo el mundo musical de tu peque.

10 cosas que te interesa saber sobre Yoglar

  • No se trata de una clase de adiestramiento musical sino de una educación del talento ya que existe un potencial musical en TODOS los niños
  • Una educación oportuna que se refiere a la importancia de una educación que difiere según la edad y el nivel de desarrollo de los niños.
  • Una educación respetuosa donde el niño aprende música respondiendo a ella libremente siendo apoyado, sin juicios y respetando sus tiempos y modos de aprendizaje.
  • Una forma lúdica como base en el aprendizaje que como determina J. Piaget en su estudio es la forma natural de aprender de los niños de 2-7 años.
  • Formar músicos independientes que sean capaces de pensar, hablar, conversar, leer y escuchar con la música.
  • Desarrollar un aprendizaje natural.
  • Implicar a la familia en la educación musical de sus hijos porque son necesarios para potenciar su musicalidad
  • Colaborar en el desarrollo integral del ser humano, esto se debe a que la música influye a nivel emocional, social, cognitivo y psicomotor.

Según explica M. Pérez, “Normalmente sería el hogar donde los niños podrían tener su primera escuela de música como sucede en muchos otros ámbitos. La mayor parte de los padres son capaces de guiar a sus hijos en la adquisición de las habilidades motrices primarias, en la adquisición del lenguaje hablado y de las habilidades aritméticas básicas, en cambio, no ocurre así con las habilidades musicales. Esto se debe a que a ellos mismos no les enseñaron a interpretar y a comprender la música cuando eran pequeños”.


Siguiendo el pensamiento de esta autora, "las escuelas infantiles... usan la música para hechos no musicales (hábitos, aprender abecedario…) y por tanto, no tienen entre sus objetivos desarrollar la musicalidad de los niños. Se pone así énfasis en los textos, que sirven más bien para trabajar contenidos extramusicales del mundo infantil, que guiar la atención hacia el sonido, que queda en un segundo plano".

 

Las clases específicas de educación musical temprana impartidas por músicos que son maestras de música como en Yoglar, les guiamos hacia la adquisición de las habilidades esenciales que les abrirán las puertas de un aprendizaje realmente profundo y significativo para el resto de sus vidas.

Toda nuestra programación se organiza en base a las características psicológicas evolutivas que tienen los niños a cada edad. Por eso, a partir de los 18 meses es mejor que los niños vengan solitos porque:

1. Es el momento en el que comienzan a caminar, dejan de usar el pañal, recuerdan a través de la experiencia… en definitiva, comienzan su propia independencia física y como tal queremos que del mismo modo suceda en el viaje musical.

 

2. También comienza su independencia emocional ya que a partir de los 18 meses, el niño comienza a sentir su propia identidad, a reconocerse delante del espejo y por eso creemos importante que desarrolle su identidad musical sin posibles distracciones hacia el amor de sus padres. Por tanto, asistirán solos para potenciar su reconocimiento como individuos independientes de sus padres, estado que comienza en este periodo.

 

3. Hasta los 18 meses los bebés son muy intuitivos y viven todo a través de los padres pero ya aquí empiezan a reflejar sus propios deseos y ya no es necesario que lo vivan a través de los padres. Además a partir de los 2 años, los niños aprenden mejor imitando a otros niños.

Los materiales en nuestras clases pretenden explicar aspectos de la música promoviendo la puesta en marcha de otros sentidos además del auditivo en la comprensión de la música.

Nuestro principal objetivo con el uso de materiales es promover la participación de los alumnos, incitarles a hacer y con ello tengan una experiencia más vívida y por tanto un aprendizaje más significativo. La música, al no ser tangible, necesita de soportes visibles que se puedan manejar para poder interiorizar mejor los contenidos de la misma.

Según el estudio de Jéssica Pérez y Teresa Malagarriga, “los materiales también ayudan a crear ambiente de escucha y a captar la atención de los niños, son útiles para expresar el carácter de la música, facilitan la interacción niños/as-adultos y permiten ver el interés del pequeño por la actividad”.

Como todo en Yoglar, tenemos una justificación psicológica para este hecho: el tiempo total de cada curso se basa en la capacidad de concentración de los niños en una misma actividad. Aumentar ese límite de tiempo conllevaría efectos negativos sobre todo en cuestiones de distracción y cansancio.

Queremos lo mejor para nuestros alumnos y por tanto, hacemos que nuestras clases sean eficaces y se aprovechen al máximo teniendo en cuenta todos los aspectos del niño.

 

La evaluación del alumno, es tanto o más necesaria para las profesoras que para los propios padres. Saber qué aptitud musical tiene cada niño es fundamental para poder dar a cada uno los recursos que son capaces de realizar y por tanto, están preparados para interiorizar. Según la teoría de E. Gordon, de 0-6 años aproximadamente, existe un proceso madurativo del pensamiento musical que se divide en diferentes etapas. El nivel en el que se encuentra una persona va a depender de la suma de su inteligencia musical innata y sus experiencias musicales.

 

Los boletines informativos que entregamos para estas edades, hacemos referencia a la etapa musical en la que se encuentra el niño/a sin que de ninguna manera signifique que sea más o menos musical o más o menos válido para la música. Simplemente señalamos en qué fase del proceso musical está inmerso.

Los boletines de notas (7-12 años), señalamos las aptitudes musicales alcanzadas en referencia al instrumento. El cerebro cambia radicalmente y cada vez van adquiriendo una mayor conciencia de la responsabilidad, de lo que está bien y no tan bien, y es en ese momento donde los niños disponen de un Boletín de notas donde se calificarán de manera cuantitativa atendiendo a la globalidad de la clase y cualitativa para describir los avances en habilidades específicas

 

"A veces tiene que pasar bastante tiempo para que podamos ver externamente lo que los niños están aprendiendo, sobre todo de 0-3 años. Cuando los niños no dan respuestas, no significa que no aprendan. Es un proceso individual de maduración que hay que permitir que cada niño lo viva sin presiones ni interferencias de expectativas por parte de profesores o padres". (Marisa Pérez)

Es importante saber que de 1- 6 años el niño va a ir superando diferentes etapas hasta adquirir el pensamiento musical. Es similar a las etapas que supera en otras áreas (andar o el lenguaje) del mismo modo aprenden la música siempre que exista un entorno adecuado para ello.

Los niños están preparados para comenzar a tocar un instrumento cuando primero han experimentado la música por ellos y en ellos mismos teniendo así suficiente interacción previa.

Esto es: han vivido la música con su cuerpo y con su voz. Esto se demuestra cuando son capaces de coordinar su movimiento corporal con la música y la respiración a la hora de cantar. Es decir, deben controlar primero sus propios instrumentos: su cuerpo como instrumento de percusión y la voz como instrumentos melódico-rítmico. Así se evita que puedan tener una experiencia frustrante con la música.

Nos centramos únicamente en el estudio del piano porque:

1. Actualmente es el instrumento que todo músico debe saber tocar.

2. Permite representar un esbozo de toda la música, de su armonía y su polifonía y por tanto, podrán tener una concepción más integral de la música.

3. El aprendizaje inicial no entraña demasiada dificultad en la ejecución lo que motiva al alumno/a (aprietas una tecla y suena aunque todavía la técnica de la mano no sea la correcta)

4. También es sencillo el reconocimiento y la búsqueda de los sonidos en el teclado (localización de Do, Re, Mi...)

5. Motivador ya que dispone de muchos sonidos diferentes y ritmos 

6. Versátil ya que puede servir como instrumento solista, de acompañamiento, tocar en grupo...

7. Más adelante, cuando terminen la infancia, habrán adquirido un mayor conocimiento de la música y tendrán más criterio para la elección del instrumento apropiado para cada uno.

Participan niños de 7-12 años y, aunque les solemos agrupar por nivel musical, también es positivo que dentro del grupo convivan niños de diferentes edades y en diferentes niveles de desarrollo, ya que se benefician de esa variedad.

Otro motivo de que todas nuestras sesiones se desarrollen en grupo es por la vertiente social que la música tiene. La música cobra sentido si es escuchada por alguien, si tiene un receptor, además se convierte en una experiencia imborrable si se comparte en sociedad y tiene un gran poder de cohesión social y de pertenencia al grupo.

Por último, se desarrolla el sentido del tempo y de la regularidad del pulso musical tocando en grupo. Se escucha con especial atención a sus compañeros teniendo en cuenta el resultado sonoro final, potenciando sus capacidades auditivas.

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